Ilustración Diseño

Ilustración Diseño

11 jun. 2012

Viaje al corazón*

El VIPASSANA es un retiro en silencio, donde meditas todas las horas del día, una técnica para generar bondad y despertar el corazón. Es parte de la formación de yoga a la que asisto.
Fueron apenas 4 días, en los que aparte de coger un tren y un taxi al inicio y al final, no me moví mucho, espacialmente hablando, y hablé aún menos, pero aún así lo considero un viaje alucinante.
Creo que dibujar no es "muito legal" en un vipassana, pero defiendo el dibujar como meditación y que me apetecía!
Los apuntes, la gran mayoría, son palabras del maestro, que se supone era el único que podía hablar..., y algunos apuntes son rollo diario: sensaciones, acontecimientos, descripciones,... propias.
Dudé si colgarlo o no en la web, pues para mí es profundo e íntimo, pero la experiencia que me aportó fue tan BELLA y SENCILLA que me gustaría compartirla y que todos pudiéseis llegar a vivirla alguna vez.


Viajaba con amigas del alma, 3 cariños.
La llegada fue espectacular, Amalurra es un lugar mágico. Allí hasta las babosas son bonitas...
Nos esperaba una bienvenida chamánica con cantos y abrazos!!


El 1er día de meditación comienza a las 5:45 horas. 1 hora de estiramientos hasta las 6:45 que empieza la primera meditacón. El gong nos llama a la atención.
En la mañana Carlos da una pequeña charla sobre el vipassana, nos va explicando las normas del juego, poco a poco. Sólo tienes que seguir unas instrucciones bien sencillas.
Cuando tengo un rato, dibujo, creo que me ayuda a pasarlo mejor.


Es duro el principio del vipassana. El cuerpo y la mente luchan todo el tiempo para salir, charlar, fumar, reir a carcajadas o llorar de rabia... Perseverar y paciencia es lo que nos pide el maestro.
Tengo que recordarme por qué tenía ganas de vivir aquello y me centro al fin. Me marco un objetivo: escuchar los latido de mi corazón en calma.


Vivimos tan rápido que no tenemos tiempo ni para respirar. El vipassana me ofreció tiempo y espacio, para poder conectar con mi propio ritmo, no el de la oficina y o el de la sociedad, el mío propio.
En esta página, la hora de meditación libre la usé para dibujar a algunos de los compañeros, y fue una de las mejores aprovechadas. Cuando acabó el silencio les pregunté sus nombres, no había podido antes.


El 4º día, después de un paseo meditativo en un jardín maravilloso, acabé escuchando los latidos de mi corazón en calma.
Conecté con mi corazón, sentí sus latidos tranquilos, confiados, felices. 
Como los de tu corazón*
Hari om tat sat





4 comentarios:

Aurora Villaviejas dijo...

Me encanta que compartas este cuaderno tan personal... es una delicia...

Aurora Villaviejas dijo...

me encanta que hayas compartido este cuaderno tan personal... es una delicia...

Raquel dijo...

Olga, me ha encantado lo que has escrito y sentido en el retiro. Y tus anotaciones y dibujos. Que maravilla de creatividad. Enhorabuena.

Rafa C.M. dijo...

Un cuaderno de viaje interior! Fantástico! y Felicidades!